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May 25

CRUZ DE LOS MILAGROS. La mandataria municipal recorrió las obras.EL 10 DE JUNIO SERÁ INAUGURADO EL PRIMER MUSEO DE MALVINAS EN LA REGIÓN.

Aguapey.Cruz de los Milagros,24.05.2018.La intendente municipal de Cruz de los Milagros,Roxana Gómez las obras del futuro Primer Museo de Malvinas en la provincia de Corrientes,el cual será inaugurado el 10 de diciembre.

El Museo la construye la Comuna local y el combatiente de Ramón Orlando Mendoza,quién reside en la ciudad de Goya, se encuentra hace un tiempo recolectando objetos y fotografías relacionadas con las Islas y con la gesta del 2 de abril de 1982 y los días de guerra contra Inglaterra que siguen a esa fecha.

El Museo llevará su nombre “RAMÓN ORLANDO MENDOZA”, un combatiente de Malvinas que se destacara todos estos años como periodista,escritor,historiador y promotor cultural más conocido entre amigos y camaradas como “el negro Camberra”.

Una reseña de su personalidad que fuera publicada por el diario EL LITORAL de Corrientes el 11 de junio de 2012,escrita por CYNTHIA CASCO,como nota reportaje ,expresaba,

Desde que Ramón Orlando Mendoza regresó de las islas a su Goya natal, nunca más se fue. Durante décadas junto a la familia que formó, vivió días muy ajetreados por las variadas actividades que desarrolló en la prensa escrita, radial y televisiva. Caminos que luego lo condujeron a otros, convirtiéndolo en fundador del Centro de Ex Combatientes local, miembro de la Sade y secretario del Concejo.

Pero desde el 2006 decidió dedicarse casi exclusivamente a sus seres queridos y a dos de sus pasiones: leer y escribir. Ambas actividades se transformaron desde el último sábado en núcleos de un homenaje: el nombre de Ramón Mendoza identifica ahora a la biblioteca de la centenaria Escuela Nº 511.
El acto se concretó con la participación de centenares de niños que ese día también celebraron el 101º aniversario del colegio (ver recuadro). “Me emocionó ver la cantidad de chicos que participaron de la ceremonia a la que creí que no iría nadie porque es un día que no se toma asistencia”, aseguró Ramón en diálogo con El Litoral.

Una distinción en vida que lo recibió a los 51 años, después de más de tres décadas de haber combatido por la defensa de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. Hecho que se convirtió en un estigma primero y después lo impulsó a cultivar su don de escritor.
Pero esa transición no fue sencilla y por momentos reabrió heridas de una guerra en la que hubiera preferido no participar.

“Tras el regreso de Malvinas estaba trabajando como redactor informativo en una AM de acá y un día me dan para que haga un comunicado para pedir un medicamento para un ex combatiente, que estaba internado en la cama 14 del hospital. Lo redacté y se lo dí al locutor que lo leyó de tal forma que me partió el alma porque me hizo dar cuenta que un ex combatiente como yo estaba implorando por un remedio, mientras yo tenía un sueldo asegurado, mujer, hijo”, comenzó diciendo Ramón del otro lado del teléfono a modo de introducción de un resumido relato de su historia en los últimos 30 años.

“Decidí que mi camarada no podía estar así y me inquietó saber si había más de ellos en esa situación, así que sin pensarlo demasiado a través de la radio convoqué a una reunión en el Sindicato del Tabaco. La cita era a las 9, pero por esas cuestiones que no pude explicar, como siempre, llegué 15 minutos tarde. Allí había otras 35 personas que estaban esperando precisamente saber quién y para qué los llamaron”, continuó relatando.

Esa reunión que transcurrió en el ’89, varios años después del retorno de Malvinas, estuvo colmada de voces que daban cuenta de las mismas carencias: falta de trabajo, de obra social y de vivienda.

Coincidieron en que la única forma de hacerse escuchar era uniéndose y así fue que se fundó el Centro de ex combatientes de Goya que tuvo como primer presidente -por decisión unánime- a Ramón Orlando Mendoza. A los primeros logros, Ramón los recuerda como si sucedieron ayer nomás: “Eran 18 los que no tenían viviendas y en la primera entrega que el entonces gobernador Leconte realizó para Goya fueron destinadas para ellos; luego comenzamos a salir a la luz, a participar en los desfiles y dejamos de ser aquellos jóvenes combatientes que debían ocultar que habían peleado en Malvinas”.

Después vino una pensión que en aquella época era de 145 pesos. Y varios lograron conseguir trabajo, entre ellos, Oscar de la Cruz Cavallero, quien se transformó en policía.

“El era muy especial porque había estado en uno de los lugares donde el combate fue más cruel y dejó a muchos caídos”, señala Ramón, al mismo tiempo que remarca que su camarada había registrado con un grabador los sonidos de la guerra.
“Los sábados cuando nos juntábamos a cenar él ponía eso”, recuerda y agrega que “una noche nos cruzamos en la calle, yo venía de trabajar, bastante cansado porque hacía muchas cosas juntas y me dirigía a mi casa. Me invitó a ir con él, pero le dije que quería ir a ver a mi familia porque to-do el día había estado afuera. Eso fue a las 21, y para las 1 de la madrugada un camarada me despertó para decirme que De la Cruz Cavallero había decidido poner fin a su vida”.

Su inesperada despedida y la noticia de que otro también se suicidó en el monumento a la Bandera de Rosario a modo de protesta por tanto olvido, inundó de tristeza a esos jóvenes que integraban el Centro de Ex Combatientes de Goya. Fue el padre Julian Zini quien se encargó de brindarles las palabras justas para que volvieran a recobrar fuerzas.
Y esta vez la tristeza hizo que Ramón se diera cuenta que Oscar ya no estaba y que nunca le había preguntado por qué había grabado los combates, si tuvo miedo, hambre. Sabía que no podía regresar en el tiempo pero comprendió que si podía registrar la historia de sus otros camaradas.
Así escribió su primer libro “Malvinas, un largo dolor patrio”, que fue el primero de los 12 que ya publicó hasta ahora. Escribir y la lectura constante se transformaron en pasiones de Ramón quien en la actualidad está preparando otra decena de obras. “Durante muchos años hice de todo, es-taba en los medios, como secretario del Concejo, en la Sade, en el Centro de Ex Combatientes, pero en el 2006 tuve la oportunidad de jubilarme y decidí hacerlo porque me di cuenta que necesitaba estar más cerca de mi familia y disfrutar un poco más de la vida después de tantas luchas”, asevera Ra-món.
Decidió hacer honor a “La revancha”, tema que escribió Zini para él diciendole: “Bueno Moncho tuya es la cancha, dale revancha a tu corazón”.
Afrontó las lágrimas que caían de sus ojos por la partida de su esposa, María Rosa y volvió a disfrutar del amor junto a Ramona Catalina, con quien aún comparte sus días mientras ve crecer a sus hijos Ramón Francisco (7) y Ramón Leandro (24) que hace menos de un mes lo hizo abuelo por primera vez.

Antecedentes.

* Productor y libretista de radio y televisión.

* Fundador y ex presidente del Centro de Ex Combatientes.

* Escritor.

* Secretario de Prensa del Concejo Deliberante.

*Colaborador y columnista de los diarios: El Litoral, La Provincia y Primera Hora (Goya).

* Redactor informativista de LT6 Radio Goya

* Miembro de la Sade.

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