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Nov 12

Destacan la investigación de Mendoza en Encuentro Literario de Esquina

Por: José Antonio Moreyra (para Momarandú)
Aguapey.Corrientes,12.11.2016.Entre tantos aspectos positivos que ha dejado el encuentro en Esquina, “Los Escritores Vamos” ya lo manifesté cuando presentaba a Ramón Orlando Mendoza en su lúcida disertación en “El Charabón”… “su futuro libro va a producir un quiebre” en todo el andamiaje literario de la provincia… Por suerte creo, para bien.
Los resquebrajamientos son necesarios de tanto en tanto, y más cuando están suficientemente fundamentados como en el caso de Ramón. Lo único que no preví, es que fuera tan rápido.
Hace unos días, en el Café El Mariscal de Corrientes Capital se reunió un grupo de habitués y hubo un intercambio de apreciaciones que a mi entender, enriquecen la cuestión en beneficio de los lectores, y por qué no, de los escritores. No por ello desistieron de ser acaloradas esas manifestaciones. Y está bien que así sea. La efusividad con el debido respeto, no le quita brillo.
Darwy Barti en un editorial de “La Biblioteca Correntina” hizo público esto y encendió la chispa: “Los presentes discutíamos, no tan civilizadamente, sobre la existencia o no inexistencia de “La Literatura Correntina”. Las posiciones eran encontradas: Fernando Abelenda, quien arrastró el tema desde el reciente Encuentro de Escritores de Esquina, al que fue especialmente invitado, se mostraba más bien escéptico. En cambio los influyentes escritores locales Marcelo Fernández y Girala Yampey creían, devotamente, en la existencia de “La Literatura Correntina”. La discusión siguió, incluso con ribetes graciosos pues son todos amigos y personas honorables…lo que no es óbice para que asombre el hecho que uno de los presentes, quizás imbuido del espíritu y con ropaje de Suleiman el Magnífico espete a Abelenda ante absortos testigos, metafóricamente claro, que de seguir sosteniendo eso públicamente: “Sería pasado por una cimitarra”.
El escepticismo del Dr. Abelenda tal vez, se deba a la permanente necesidad que exterioriza en sus conferencias de huir de todo tipo “de encorsetamiento” aunque creo, será mejor si lo define él. No hay que olvidar su particular estilo cuestionador… ”provocador” dirían algunos, es la pimienta de todos estos enredos que estoy seguro no caerán en saco roto, y tampoco serán discusiones bizantinas.
Para ubicar convenientemente a los lectores cito al Lic. José Erasmo Gauto, coterráneo de Mendoza y presente en Esquina, quien deslizó en su Facebook:
“En una destacada ponencia, Ramón Orlando Mendoza ofreció en Esquina un adelanto de su trabajo titulado “Arqueología de la literatura correntina”. Para quien esto escribe significó la mejor exposición pública de este investigador porque su artículo tuvo novedad, criterio y vivacidad. Novedad, porque introduce elementos hacia atrás no considerados suficientemente hasta ahora en la historiografía literaria; criterio porque plantea correctamente su aporte respetando el estado del arte; vivacidad porque al trasluz se pueden incorporar otros aspectos de la vida en Corrientes no específicamente literarios.
Es posible que esta contribución hecha primicia en el reciente encuentro de Esquina, se formalice pronto en un texto con formato de libro según lo prometido por el autor.
Mendoza hace retroceder la historia primero desde 1940 hasta 1900 y luego desde 1.900 hasta 1600-1700. Menciona a los íconos de la generación del 40, luego a la Guía de Serrano, y al Parnaso Correntino con comentarios de Eudoro Vargas Gómez, Bernardo Ranalletti y Darwy Berti entre otros como fuente de inspiración para luego internarse en el pasado remoto.
Indudablemente que este trabajo arqueológico es una extraordinaria contribución a los estudios literarios, periodísticos, lingüísticos y filológicos con variables como la literatura religiosa, el folklore, la historia, el periodismo y la política, como así también el rastreo de las influencias recibidas en este territorio y los complejos de la clase aristocrática provincial para reconocer los valores locales y las formas de su lenguaje particular. Cuando Ramón Menéndez Pidal hizo retroceder la historia de la literatura española desde el Poema del Mío Cid hacia los zéjeles, muwasahas, y las glosas riojanas de San Millán de la Cogolla, extendió los estudios lingüísticos y rompió con los esquemas heredados. Cuando otro Ramón -Ramón Orlando Mendoza- casi intuitivamente nos hace volver al pasado con autoridad y sagacidad, coloca a los textos artísticos correntinos en una nueva perspectiva histórica de insospechadas derivaciones.” Contundente.
En busca tal vez, de “preciosismos literarios” Darwy en un artículo de 1969 en diario El Litoral escribe: “Como nos dijera claramente Alfredo Asuad, la poesía de Corrientes hay que considerarla antes y después de Carlos Gordiola Niella (1940) “La poesía anterior a Gordiola, por su tipo estricto y fácilmente definible, nos interesa muy poco y consideramos que pertenece más a la historia de la literatura, que a la literatura misma. La poesía que se haya podido hacer aquí desde los siglos XVI, hasta la mitad del nuestro, sólo puede interesarnos como pieza de museo, no vive porque nunca ha nacido, o simplemente ha nacido muerta”. Basándonos en estos escritos podríamos suponer que desdeña lo realizado ´por Walter Elena y 32 escritores en 1910, es una exagerada antología titulada nada menos que el “Parnaso Correntino”, y se siente ruborizado ante la calidad del mismo. Sostiene que con el clima de esa antología ha sido castigado, y minimiza lo guaranítico pese a la belleza metafórica al ser traducido, o simplemente a que han escrito muy poco. Aunque luego, en un artículo en 2011 dice que “los correntinos, descendientes de guaraníes y españoles en 1900 ya teníamos un definido perfil con un puñado de poemas dispersos pero no clasificados aún, ni estudiados críticamente desde la perspectiva histórica.
Eudoro Vargas Gó­mez en 1910 sostiene: “Creo que no existe una literatura en Corrientes, ni como expresión autóctona del medio, ni como producto serial y completo del esfuerzo deliberado e inteligente de sus hijos… si por literatura hemos de entender la producción escrita de sabor local… manifestada en for­ma culta e ilustrada.”
Más recientemente Bernardo Ranaletti ha escrito interesantes artículos sobre el tema y al referirse al Parnaso habla de “pobreza” siguiendo a Justo Alvares Hayes que era un contemporáneo. Aunque es justo decir que luego cambió de parecer. Afirma Hayes que por entonces, “las musas no fueron auspiciosas con los bardos de esta tierra.” Los aportes de Nolly Wyngaard de Monzón y Nubia Mendíaz de Goya (autora de Panorama de la literatura del Nordeste Argentino) también han sido relevantes. A ellos, los sorprendió la muerte realizando ese trabajo.
Hoy recoge el guante Mendoza, y luego de su brillante exposición en Esquina me dijo personalmente: “yo no soy un esteta, soy un autodidacta, solo hay que ubicarse en tiempo y espacio…ver el contexto de cada época. Existe sí, una literatura correntina de antaño, hay que ver la evolución de los medios, las motivaciones, los objetivos. A mayor evolución mayores escritores y calidad, pero esto último no es mi finalidad. Yo quiero una especie de secuencia fotográfica de lo que hubo y hay, si existe calidad, nivel o no, de última, no nos compete a nosotros.
 
Hace pocos días Mendoza quería que haga un resumen de lo sucedido en Esquina, creo que es mejor lo haga otro, o una proyección, pero su charla fue de antología. El resto lo dirá el tiempo. A partir de él, y otros, hoy se discute el tema. Y hay mucha tela para cortar./diariodigitalMomarandú

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