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Sep 11

Día del maestro con reclamos: Dura carta de Rufino Fernández

Aguapey.Corrientes,11.09.2016.El secretario general de AMET dio a conocer una carta en la que saluda a los docentes en su día y explica las difíciles circunstancias que atraviesa el sector, con severas críticas a las actuales autoridades educativas. A continuación el texto completo

Llega el Día del Maestro y, como siempre, con la alegría que embarga al educador vocacional, sentimos el deseo de compartir con nuestros pares y con la comunidad educativa. Sin embargo, en esta oportunidad no están dadas las condiciones para un festejo en plenitud debido a la acuciante situación que atraviesa la familia docente como consecuencia del atraso salarial.

Dadas las circunstancias actuales, este día llega como un momento de reflexión y de preparación para continuar de la mejor manera posible la defensa de nuestros derechos en un contexto extraño: los docentes, portadores de la palabra que nos legara Sarmiento, nos vemos impedidos de dialogar con las autoridades educativas.

La actitud indiferente de las actuales autoridades del Ministerio de Educación nos preocupa e indigna, pues ya estamos entrando en la última parte del ciclo lectivo sin que se hayan cumplido compromisos salariales acordados en febrero. Todo esto en un contexto inflacionario que echa por tierra el poder adquisitivo de los trabajadores en general y de los docentes en particular.

Este 11 de septiembre resulta por ello un momento propicio para exhortar a las autoridades a la reflexión sincera sobre un tópico central del sistema educativo: ¿Cuál es el principal engranaje de la escuela pública? ¿Los edificios? ¿Los contenidos? ¿Las oficinas administrativas del Ministerio que no nos atiende? ¿O los docentes?

No hay muchas más vueltas para dar en torno de estas preguntas. Sin dudas que el maestro, el profesor, el bibliotecario y el auxiliar docente son la base del sistema educativo, pues sin ellos nada podríamos hacer para formar a nuestras futuras generaciones. Partiendo de esa premisa, resulta inconcebible la actitud indolente de las actuales autoridades de la cartera educativa.
En este contexto no nos queda más que profundizar los reclamos, ratificar el compromiso de defensa irrestricta de los derechos del docente y tomar como guía la palabra de nuestro obispo, monseñor Andrés Stanovnik: “Que les paguen bien a los maestros y reconozcan su esfuerzo”.

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