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Mar 25

Joven correntino visibiliza que es VIH positivo “para que vean que se puede estar bien”

Aguapey.Corrientes,25.03.2017.Luego de recibir el diagnóstico, Nahuel se unió a la Red de Jóvenes Positivos y hoy es el referente en la provincia.
Nahuel Slenchker es un joven correntino “Positivo”y no lo oculta. En esta nota cuenta su experiencia de vida después de conocer que el virus habitaba en su cuerpo, la discriminación a la que muchas veces se enfrentó y su lucha a través de la militancia activa. 
 
Por Melisa Vega (@_melijota)
 
Desde el 2014 la vida de Nahuel dió un giro que lo marcaría para toda la vida. El joven correntino de 21 años es VIH Positivo y no lo oculta, decidió ser visible para ser un ejemplo y para que las demás sepan que “no se van a morir”. Se enteró que tenía el virus cuando fue a donar sangre: “Fue el 29 de julio del 2014, esa fecha no me la olvido nunca más, fue como mi segundo nacimiento”, afirma.
 
Slenchker cuenta que jamás se imaginaría que los estudios podrían arrojar ese resultado, por lo que al enterarse y tras acordar con sus padres acudió a otros laboratorios para comprobar la certeza del diagnóstico, pero en todos “dio reactivo”.
 
Al momento de la noticia, su carga viral era muy alta por lo que ya estaba entrando en la etapa SIDA, así que sin esperar demasiado y arriesgar a que la situación empeore, se atendió con un infectólogo para empezar el tratamiento que lo acompañaría toda su vida y del cual dependería su estado de salud.
 
“Lo primero que pensé cuando me dijeron que tenia era que iba a morir. Ese día estuve mal, pero después pensé que el tiempo atrás ya no podía volver. Hice una lista de personas a las que yo quería para que no se enteren por rumores. Le conté a mis amigas, a mi hermana, sobrina y después hice una publicación en Facebook para que lo sepan todos”, afirma.
 
El coraje de afrontarlo de esa manera, fue más fuerte que el miedo a la burla, los chistes y la discriminación. Un valor que lo acompaña todos los días y se trasluce en los espacios en los que activamente colabora para informar y acompañar a sus pares.
 
“Vos podes tener asumido que tenés VIH,  pero es algo que tampoco implica que necesariamente seas visible como lo decidí yo, porque me interesaba ser un ejemplo a través de mi historia, para que los demása vean que estás sano y que se puede estar bien”, dice.
 
 
Nahuel toma su medicación todos los días, cuenta que conseguirlas no es un problema, que el Estado las garantiza por medio de las obras sociales de manera gratuita, aunque reconoce que a veces “hay faltantes en las pastillas” y eso puede perjudicar y “retroceder” el cuidado.
 
Comenta que en en los primeros tiempos cuesta que el organismo se acostumbre al tratamiento por lo que puede existir ciertas “recaídas”: “En ese momento tenemos que cuidarnos mucho porque hasta una gripe nos puede matar. No estamos sanos ni enfermos, por lo que hay que ser sumamente cuidadosos”, expresa.
 
Dice con soltura que la vida de una persona Positiva puede “ser normal” si se sigue el tratamiento correctamente, pero también asume que muchas veces el cansancio o la desesperación pueden ser más fuerte que la lucha contra la enfermedad: “Dejé por un mes las pastillas porque no aguantaba más, me hacían muy mal.  Por un momento me sentí “normal” porque no tomaba ningún tipo de medicación, pero también sabía que me estaba muriendo, era como suicidarse sin dolor, cada día que pasaba era uno que me moría”, revela   
 
Así como él sentía que se estaba destruyendo, su familia también sufría:“Mi mamá me dijo que era un egoísta, que no pensaba en ellos y fue cuando entendí que mi vida no era sólo mía, así que volví a tomar la medicación”, gracias a las pastillas que toma diariamente, logró tener una carga considerada “indetectable”.
 
Discriminación
 
Cuando decidió no ocultarse, supo que “no había vuelta atrás”, que de ser visible “no se vuelve”, pero con apenas 18 años fue firme en su decisión  y hasta ahora lo mantiene. Sabía que la discriminación y el estigma golpearían su puerta constantemente, pero entendió la necesidad, que aclara “no tiene por qué ser la de todos”, de no esconderse.
 
“Muchas veces viví discriminación, momentos en que me gritaban ‘sidoso’ por el centro. Y es algo que lo paga también  tu familia, mi mamá lo vivió más fuerte, porque la gente asocia que por el parentesco todos tiene VIH”, cuenta.
 
Además de su trabajo constante desde la militancia en la Red, ahora Slenchker trabaja en un libro llamado “Sobrevihviente” donde vuelca toda su experiencia personal tras saber de su diagnóstico y donde de nuevo, intenta ser un canal de ayuda a través de su vivencia a otras personas en su misma situación.
 
Nahuel explica que su vida, es como la de cualquier otra persona. Reconoce que los chequeos médicos son constantes ya que la medicación debilita otras partes del cuerpo. Entiende en la importancia de cuidarse porque su bienestar sólo depende de él, de su ánimo de seguir bien o mal.
 
“El VIH le llega a cualquiera, yo lo tomo como el inquilino de mi cuerpo, que por ahí paga la cuota. Tenemos que ser nosotros los que lo adaptamos a nuestro cuerpo y no el a nosotros”, afirma a modo de mensaje.
 
Ser visible para ayudar
 
Slenchker es parte de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos , un organismo que contiene a cientos de jóvenes de todo el país que poseen la enfermedad con el fin de brindar contención y soporte entre los mismos. La Red acompaña a jóvenes de 14 a 30 años quienes anualmente se reúnen en un encuentro nacional para compartir experiencias y apoyarse mutuamente. Actualmente en Corrientes la entidad cuenta con al menos 10 personas, todas del sexo masculino.
“La finalidad de la Red es dar apoyo durante el momento en el que se enteran y el periodo de transición y después generar confianza y apoyo entre nosotros. También actuar en forma legal si vive discriminación”, comenta Nahuel quien es el referente en la provincia.
 
El joven positivo sostiene que las formas más habituales de transmitirse el VIH es la sexual y ese mismo fue su caso: “Muchas veces la gente piensa solo en no tener hijos, pero hay tantas enfermedades que uno se puede contagiar si no se cuida”, expresa.
 
Muy decidido a dar la batalla y luchar contra la enfermedad, asegura que no dejará que la enfermedad gane la batalla. Anhela  terminar sus estudios, tener su familia y por sobre todo no dejar que el “inquilino” de su cuerpo logre destruir sus sueños./diarioElLitoral.

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