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Jun 18

JUANA FRANCISCA CABRAL: CORRIENTES TE DEBE UN MERECIDO HOMENAJE.

foto 54 de la corrientes que mantilla conociEPC290315-024F06Placa Colegio salesianoSANTA RITA 020DSCN0367 iiDSCN0368imagen_081Para premiar la virtud y el bien común el Gobierno de Corrientes a través de la Legislatura y junto a la Iglesia Católica, representado por el Arzobispado, debería rendir un merecido Homenaje a Juan Francisca Cabral, patricia correntina ejemplar que toda su fortuna invirtió ayudando a la gente.

Aguapey.Corrientes,17.06.2017.Ricos correntinos de dinero y espíritu,eran los de antes: Juana Francisca Cabral.
Juan Francisca prometió y cumplió, quedar si un peso para ayudar a los pobres.
Esa misma Juana puso el dinero para construir el Hospital Cabral de una manzana y el Colegio Salesiano,entre otras donaciones.
El Gobierno de Corrientes tiene la obligación moral de poner su nombre al Instituto Cardiológico.
Ese Instituto está funcionando en las instalaciones reformadas del Hospital Cabral.
Y todo el conjunto,debe llamarse Juan Francisca(Instituto,Hospital Geriátrico, y Laboratorios)
En un acto donde se premia las virtudes y el bien común
Atención Senadores y Diputados de Corrientes,es para Ustedes el reto.
 
 
DOÑA JUANA FRANCISCA CABRAL
 
 
Por Francisco J. Scaramellini Guerrero
Miembro de número del Instituto de Ciencias Genealógicas de Corrientes.
Miembro correspondiente de la Junta de Historia de Corrientes.
 
Durante el siglo XIX y principios del XX, surgió en nuestro medio un grupo de damas que se dedicaron a dotar a nuestra ciudad de obras rebeneficencia que se habían tornado necesarias a la creciente población de la ciudad. Varias señoras pertenecientes a la clase principal y culta, movidas por la caridad y ansiosas de aliviar el dolor ajeno, buscaron fomentar el bienestar popular mediante la creación de instituciones dedicadas a este fin.
Entre ellas sobresalen doña Juana Francisca Cabral, de la que nos ocuparemos especialmente, doña Adela Billingurths de Ávalos, fundadora del Asilo de Huérfanos, doña Juana Costa de Chapo, que presidió la comisión fundadora del Hogar de Ancianos que hoy lleva su nombre, y doña Modesta Dagorret de Lusbín, que creara la Sociedad de Obreras y donara el Hogar Maternal (hoy Escuela de la Misericordia) para la atención de las madres obreras, mientras estas concurrían a sus tareas.
Queremos ocuparnos ahora de doña Juana Francisca Cabral, a quien nuestra ciudad le debe varias obras de vastas proyecciones en el ambiente social correntino.
Nació esta benemérita dama el 21 de agosto de1818, en el hogar que formaran don Pedro Dionisio Cabral, hacendado que fuera Gobernador de la Provincia, y doña Leocadia Latorre y Rolón, ambos provenientes de familias patricias correntinas.
Educada desde sus primeros años en la fe cristiana de sus mayores, doña Juana Francisca Cabral fue una ferviente devota y una mujer anhelante de hacer el bien, sin dejar por ello de cultivar su intelecto, siendo una dama culta e ilustrada, que se destacó por sus prendas en el núcleo culto de la Corrientes del siglo pasado. Al respecto ha escrito el profesor e historiador Hernán F. Gómez: “Doña Juana Francisca Cabral, profundamente religiosa y con su espíritu humanitario, fue en la sociabilidad correntina, uno de sus más altos valores. Del mas alto patriciado, opulenta y sencilla, de una cultura completa, sabía situarse en los deberes de cada momento. Enajenó el cariño de la Provincia, y sigue viviendo en el corazón del pueblo”.
Movida por ese anhelo de hacer caridad, integró como socia fundadora la Cruz Roja de Corrientes, la Asociación Amigos del Estudio y las Sociedades de San Vicente de Paul y de Beneficencia.
Dicha Sociedad de Beneficencia decidió alrededor de 1860 fundar un hospital de mujeres, el cual no pasó de ser un ensayo precario. Fue entonces cuando doña Juana Francisca Cabral, haciendo suya esa loable iniciativa, se puso al frente de la tarea. A tal fin, adquirió a su hermana la señorita Clara Cabral y Latorre un terreno situado entre las calles Bolívar, Córdoba y Belgrano, y lo destinó para levantar el hospital.
Procedió entonces a construir el establecimiento. El 5 de diciembre de 1879 firma el convenio pertinente con la Municipalidad, y a poco se iniciaron las obras de construcción del edificio, bajo la dirección de agrimensor Javier Arrillaga, construcción que fue concluida a fines de1882, costeada totalmente por la ilustre dama, la que procedió entonces a amueblar el hospital con su propio peculio.
El 6 de abril del884 fue inaugurado el nuevo hospital, actuando de padrinos la señorita Cabral y el entonces Vice-Gobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, don Joaquín Vedoya. La nueva casa de salud recibió el nombre de”Santa Rita”por voluntad de su fundadora.
No paró allí la generosidad de doña Juana Francisca Cabral, pues mantuvo el hospital, costeando todos los gastos de éste hasta el año 1892. Con fecha 7deabril de1891, la Municipalidad de Corrientes aceptó la donación y envió a la señorita Cabral la siguiente nota:
“Al comunicarle, pues, esta resolución de la Intendencia, debo significarle a la vez, en nombre de aquella, la satisfacción de que al fin se cumplan las cláusulas estipuladas en 1879, realizándose, después de trece años de indecisiones y hasta de indiferentismo, originados por desinteligencias que he deplorado y tratado de remediar, los propósitos altamente humanitarios que animaron a Ud. y la decidieron a llevar a cabo de su peculio particular, la fundación del Hospital de Mujeres, título honroso que la hace acreedora a la gratitud pública y en especial de las enfermas amparadas en su desgracia en aquel asilo que la caridad asegura al desvalido.”
La Srta. Cabral gestionó además la venida a la ciudad de las Hermanas de la Misericordia, quienes se hicieron cargo del Hospital Santa Rita el día 20 de febrero de 1892, fueron ellas: Sor Ángela, Sor Gustava y Sor Belén.
Posteriormente Doña Juana Francisca hizo construir la capilla de Santa Rita, anexa al hospital, que fue inaugurada el 22 de mayo de 1900. A propósito de esta donación, podemos citar una parte del artículo: “Corrientes” de la Enciclopedia Universal Espasa Calpe (Tomo 15, pág. 972) que dice así:
“La capilla de Santa Rita es una preciosidad, debida como la Iglesia anterior (se refiere a la de La Cruz), a un arquitecto italiano, Juan Coll que ha dotado a Corrientes de hermosas obras. Forma parte del espacioso hospital “Juana Francisca Cabral,” nombre de su fundadora generosa. La familia de la venerable “Madre de los pobres” como se la llamaba a la virtuosa dama, ha encargado al escultor español señor Cardona un grupo escultórico “La Caridad”, que será colocado en el patio de entrada del hospital. Representa a la ilustre y caritativa anciana, consolando a una enferma moribunda que le entrega un rollizo niño de meses colocándolo bajo su protección y amparo. El grupo, como de Cardona, admirable por la elegancia de líneas y la hermosa solución dada al asunto, está destinado a perpetuar la memoria de Doña Juana Francisca Cabral, bienhechora de Corrientes”.
Pero no fue el hospital la única obra de esta benemérita dama correntina. Ella donó el terreno para edificar el Colegio San José y contribuyó a la construcción del mismo mediante cuantiosas donaciones animada por el deseo de que existiera en nuestra ciudad una escuela religiosa para niñas.
También hizo grandes donaciones a sociedades religiosas e Iglesias de la ciudad. En la Iglesia Matriz (hoy Catedral) hizo construir tres altares con columnas laminadas con oro que financió junto con su señora madre Doña Leocadia Latorre de Cabral. Ellos son el Altar Mayor colocado en 1887, el Altar de Nuestra Señora de Lourdes, bendecido en 1890 y el de Nuestra Señora del Tránsito. Así mismo donó otros dos altares a la Iglesia de La Cruz de los Milagros.
Como vemos, toda su vida estuvo consagrada a buscar el bien de sus semejantes. Ello le valió el ser llamada, aún en vida con el reverente título de “Madre de los pobres”.
Doña Juana Francisca Cabral murió en su amada Corrientes el día 24 de marzo de 1901, siendo Presidenta de la Sociedad de San Vicente de Paúl. En su testamento legaba $4.000 para mejoras del Hospital Santa Rita y dejaba la casa que fuera de sus padres para que se fundara en ella un colegio católico para niños. La Congregación Salesiana se hizo cargo de dicha casa en 1927 y allí funciona desde entonces el Colegio Salesiano, sección primaria ( San Juan esquina Julio). Quiero señalar que la casa donde residía doña Juana Francisca aún se conserva. Es la casa de dos plantas sita en la calle 9 de Julio contigua a la Iglesia de María Auxiliadora. A su muerte la heredaron sus sobrinos Gómez Fonseca Cabral, y posteriormente fue adquirida por la Congregación Salesiana.
El Honorable Consejo Deliberante de la Ciudad de Corrientes, al aceptar el citado legado para el hospital de mujeres, resolvió con fecha 10 de mayo de 1901 dar al mismo el nombre de “Hospital Juana Francisca Cabral”.
La cristianísima dama cumplió fielmente el plan que hubiera trazado para su vida y que una vez expresó así a uno de sus familiares:
“Mientras disponga de un peso, será para hacer caridad.”
Es por eso que hasta hoy la ciudad la recuerda con cariño y su nombre se halla ligado a la historia de numerosas instituciones de nuestro medio.
 
BIBLIOGRAFIA
 
Gómez, Hernán F: “La Ciudad de Corrientes”
“Reseña Histórica de Nuestra Señora del Rosario y la S. Iglesia Catedral”, Edición 1951.-
Artículo del diario “El Noticioso” del 6 de abril de 1934.-
Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo- Americana Espasa Calpe Tomo 15.-
 
Además, datos proporcionados por el Dr. Wenceslao Cabral, la Señora María de las Mercedes Cabral de Márquez y los señores Eulogio Cruz Márquez Cabral y Eulogio Cruz Márquez (h).
 
(Este trabajo fue confeccionado en 1962 y se publicó anteriormente en el Diario “Corrientes” de nuestra ciudad, siendo ampliado en el 2003).

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