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Oct 24

Mitos y verdades sobre el gobernador Ricardo Colombi y su destreza política en Corrientes

Aguapey.Corrientes,24.10.2016.Nadie podría negar, en Corrientes, que el gobernador de la provincia tiene gran experiencia y cintura política. Es así. Ricardo Colombi ha sabido mantenerse en la cima del poder local por más tiempo que cualquier otro mandatario. Pero a diferencia de lo que muchos creen, el mercedeño tiene tantos tropiezos y fracasos como cualquier otro. En todo caso, se han construído acerca de él, una serie de mitos bien montados, que solo dan cuenta de su efectividad y destreza electoral, pero que ocultan, intensionalmente, su ordinario derrotero.

En gran medida, él contribuyó  a construir este relato. Es parte de su estrategia de poder. Hasta le valió su título criollo de hábil “animal político”, como le suelen llamar sus adversarios. Y se jacta, claro está de su gran historial político. Fue concejal e intendente de Mercedes (por tres períodos); tres veces electo gobernador (2001-2005; 2009-2013; 2013-2017), dos veces diputado nacional (1999-2001; 2005-2007), y una vez senador provincial (2007-2009) y convencional por Mercedes (2007).

NUNCA PERDIÓ UNA ELECCIÓN

El principal mito de “mandatario fuerte e invencible”, comienza a afianzarse recién a partir de 2009. Allí, apoyado sutilmente por el kirchnerismo y por una fracción del partido Radical se auto-referenciaba, (con una fuerte propaganda), como el único candidato con posibilidades de vencer a su primo Arturo, a quién él mismo había postulado cuatro años antes. “Vuelve Ricardo”, era el slogan de su campaña.

Pero solo unos cuantos meses antes había perdido dos elecciones claves. Una provincial, y una comunal en Mercedes. En septiembre de 2007, la lista “Frente para los Correntinos” que encabezaba como candidato a senador provincial cayó ante el “Frente de Todos”, espacio del cuál fue expulsado. Su verdugo fue el libreño Vicente Picó, que respondía a su primo Arturo Colombi. En tanto, un mes después, fue derrotado por su archienemigo, Víctor Cemborain en las municipales de Mercedes.

Así es. Ricardo Colombi perdió en el 2007 contra el actual intendente de Mercedes. La gesta fue bautizada como el “batacazo”. Cemborain encabezó la lista de concejales de la alianza “Cambio Solidario” y doblegó a la del “Frente para Todos los Mercedeños”, que encabezaba Julián Dindart. No obstante, en las convencionales, (que se votaron juntas), Colombi se impuso por mil votos, aunque esto no benefició en nada al entonces intendente Jorge Molina.

Él mismo Ricardo encabezó la campaña de concejales y decía en el comité de cierre: “Hoy nuevamente ustedes con su apoyo van a impedir que esos oportunistas ingresen al concejo, ¿y saben porqué? porque el signo peso no está en la cabeza de nuestros candidatos, lo que está en su cabeza es brindarle una mejor vida a toda la comunidad”, (aplausos). Tres días después ganó Cemborain. Y era solo el preludio de la derrota mayor, en 2013) cuando ECo perdió el municipio.

El “gran elector de la provincia”, como lo llaman algunos periodistas, a Colombi también cayó en el ’99 frente al “Partido Nuevo” de Raúl Rolando “Tato” Romero Feris. En ese entonces aspiraba a un escaño nacional como diputado, lo que consiguió entrando segundo. Cuatro años después, intervención radical mediante a la provincia, Colombi volvía a perder contra “Tato”, que esta vez ganaba desde la carcel. Allí la fórmula Horacio Ricardo Colombi-Eduardo Galantini, obtuvo e 40,94 % de votos contra el 43,04 % del denominado “Frente para la Unidad, que postulaba a Romero Feris y Félix Abdala Machado.

Sin embargo, y con ayuda nacional, Ricardo se impuso en el ballotage y logró ser gobernador con el 51,23 % contra el 48,77 %. La paradoja es que hoy vuelve a depender del PANU que cuenta con tres votos decisivos en Diputadospara sus aspiraciones reformistas.

También en 2005, fracazó en su intento por reformar la Constitución Provincial. Ya pensaba allí en incorporar la figura de la reelección. En ese entonces, solo logró obtener la aprobación en el Senado. Pero el proyecto no prosperó sino hasta 2007, cuando lo realizó su primo Arturo.

VICTORIAS CONTUNDENTES

Otro mito son sus “amplias victorias”, cuando siempre fueron ajustadas. Y muchas veces hasta sospechosas de fraude. Acusaciones que finalmente la Justicia siempre terminó por desestimar. En el ballotage del 2001, se impuso apenas por el 2 % de los votos frente a un “Tato” Romero Feris detenido y fuertemente demonizado. En 2009, logró ingresar al ballotage no tan cómodo. Solo reunió el 37 %, muy lejos del 62 % que logró su primo Arturo en 2005, y ante quién quién compitió y triunfó luego esta vez.

Antes de la riña electoral frente a Carlos “Camau” Espínola (FpV), en 2013, el gobernador había vaticinado una diferencia de al menos 10 puntos, lo que en los hechos se redujo a 4. Esto lo obligó, a bajar los decibeles y a llamar al “diálogo y consenso”, tras la victoria. También a intensificar su agenda de recorrida por el interior provincial donde está efectivamente su fortaleza electoral. Y este dato es tan real como el hecho de que hace ocho años que Colombi no logra derrotar al PJ en la Capital, aún gastando millones.

SU HABILIDAD SE LIMITA A LA PROVINCIA

Ricardo Colombi nunca ocupó cargos importantes a nivel nacional. Ni en el Gobierno ni en su partido, la Unión Cívica Radical. En las elecciones nacionales tampoco le fue tan bien, (excepto mientras fue kirchnerista). Por ejemplo, en la presidenciales del 2007, Ricardo Colombi -actuando ya como opositor al gobernador- se presentó en Alianza con el candidato a presidente Roberto Lavagna, que fue cómodamente derrotado por la fórmula Cristina Fernández de Kirchner-Julio Cobos.  Lo mismo le ocurrió en 2011 cuando apostó por Ricardo Alfonsín (UCR), también aplastado electoralmente por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner que logró su re-elección.
También se tuvo que conformar con el segundo lugar para sus legisladores nacionales de ECo cuando perdió en 2009 frente al FdT y en 2011 y 2015 ante el FpV, a manos de Fabián Ríos y “Camau” Espínola respectivamente. No obstante, en 2015 sí acertó al apoyar la fórmula Macri-Michetti.

UN HOMBRE DE PALABRA

Tampoco es verdad que Colombi sea un “hombre de palabra”, como se lo suele escuchar decir a él mismo. Ya abordamos en un artículo anterior de  las “Promesas Incumplidas” del gobernador de la Provincia. Esto genera constantemente rispideses con sus adversarios políticos y también con sus socios. “El Gobernador usa la mentira como método de construcción política”, acusó el mes pasado el intendente de Corrientes y presidente del Congreso Justicialista, Fabián Ríos. El primer mandatario se niega hasta hoy a rubricar el convenio firmado entre representantes de la comuna y del Ioscor que reduce las deudas de Capital.

PERSONALIDAD FUERTE

Más que personalidad podría decirse, personalismo. Lo cuál sí es verdad. Colombi tiene un caracter avasallante y soberbio. Lo demuestra sobretodo a nivel local. De hecho esto le ahorró muchas, preguntas “incómodas” departe de los reporteros locales. Y su humor ácido y jocoso, suele arrancarle risas cómplientes a aliados y funcionarios temerosos.

Con todo estas características y contradicciones, mitos y verdades, Colombi tendrá someter esta semana a prueba de fuego su destreza política. Antes del miércoles buscará lograr 20 voluntades en Diputados para hacer aprobar su proyecto de reforma constitucional. Su chance más certera para volver a ocupar el sillón de Ferré. “El que no vota la reforma se va a arrepentir”, declaró entre nervioso, desafiante y ofuscado. Una vaina política bien al estilo Ricardo. /Crédito: CorrientesHoy.

 

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