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Jun 17

Sin nada para declarar en los tribunales.La única defensa de López es el silencio.

LOPEZ SE NEGO A SER INDAGADO POR EL JUEZ RAFECAS Y FUE TRASLADADO AL PENAL DE EZEIZA

Aguapey.Buenos Aires,17.06.2016.El ex secretario de Obras Públicas, acusado de enriquecimiento ilícito, seguirá detenido. Se mostró confuso cuando le preguntaron sus datos personales. Al llegar a Comodoro Py quiso quitarse el casco, comenzó a gritar y luego intentó golpearse la cabeza.

El ex secretario de Obras Públicas José López se negó a declarar en el marco de la indagatoria a la que fue convocado por el juez federal Daniel Rafecas, quien lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. El funcionario dijo no recordar su fecha de nacimiento y el juez dispuso que sea trasladado al penal de Ezeiza. A diferencia del miércoles, ayer se mostró “lúcido, colaborador y sin síntomas de abstinencia”. El magistrado que interviene en la causa dijo que la audiencia “fue un acto procesal normal” porque “López estaba compensado”. Rafecas también quedó a cargo de la investigación del origen del dinero que López tenía al momento de su detención, luego de que el juez provincial Gabriel Castro declinara su competencia en el caso.

La audiencia del ex segundo del ex ministro de Planificación Julio de Vido se concretó luego de un accidentado arribo de López a los tribunales federales de Retiro y después de mostrarse alterado, intentar quitarse el casco y golpearse la cabeza. “Por el momento no voy a declarar”, dijo López en tono bajo a Rafecas, en su despacho del tercer piso de Comodoro Py 2002, custodiado de cerca por seis agentes penitenciarios y acompañado por su abogada, Fernanda Herrera.

Antes se había reunido a solas durante treinta minutos con su defensora, quien se presentó en tribunales varias horas después del arribo de López y según fuentes judiciales, intentó calmarlo en esa conversación. Antes de sentarlo cara a cara con el juez, los custodios despejaron el escritorio, sacaron todos los efectos cortantes o considerados peligrosos y quitaron a López sus esposas y el casco, aunque le dejaron el chaleco antibalas. El juez comenzó a explicarle sus derechos y, cuando le preguntaron sus datos personales como la fecha de nacimiento, el ex funcionario se mostró confuso y dijo no recordarla, declaró domicilio real en Tucumán y tampoco pudo responder sobre los motivos de una condena penal que ya tuvo en su contra.

Según el acta de la audiencia, Rafecas acusó al ex funcionario de 55 años por supuesto enriquecimiento ilícito entre el 28 de mayo de 2003 al 9 de diciembre de 2015, es decir durante toda su gestión en el gobierno nacional como número dos del ex ministro De Vido. Para ello, se basó en todo lo secuestrado al ser sorprendido arrojando bolsas con dinero en un convento de General Rodríguez, es decir “8.982.047 dólares, la cantidad de euros 153.610; 159.114 pesos y dos relojes marcas Rolex modelos Oyster Perpetual y Spid Master Automatic”. Estos efectos fueron secuestrados en el procedimiento que quedó bajo la órbita del juzgado de garantías 2 de Moreno.

En la acusación leída a López en la audiencia de este jueves, se detalló la existencia de un incremento patrimonial “que no encuentra respaldo ni justificación acorde a sus ingresos registrados y declarados en las declaraciones juradas patrimoniales” presentadas ante la Oficina Anticorrupción. Lo secuestrado “no encuentra sustento con los ingresos” declarados durante su paso por la función pública. Tras la negativa a declarar, Rafecas dispuso una nueva revisión médica a López, y luego fue trasladado a la cárcel de Ezeiza, donde ya están presos el empresario santacruceño Lázaro Báez, su abogado Jorge Chueco, y el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime.

López había llegado poco antes de las 8 a los tribunales de Retiro, y al bajar del vehículo que lo trasladó desde Moreno se alteró, quiso sacarse el casco, algo que impidieron sus custodios. Entró forcejeando a la alcaidía de Comodoro Py, ubicada en la planta baja. Allí comenzó a gritar alterado y se lo intentó subir al juzgado por un ascensor, pero quiso golpearse la cabeza y volvió a la alcaidía.

Rafecas ordenó que lo revisaran los médicos del lugar, quienes informaron que estaba “compensado” y podía declarar, con lo cual –ya con su abogada– se lo volvió a subir al despacho para el trámite. Según fuentes judiciales, el ex funcionario habría pedido cocaína en sus primeras horas de detención en territorio bonaerense, sería adicto y tendría síndrome de abstinencia.

Desde la detención se produjeron diversos procedimientos, y ayer hubo un allanamiento ordenado por la fiscal de General Rodríguez, Alejandra Rodríguez, con el grupo táctico Halcón en la casona que López tiene en Tigre. Si bien era la vivienda habitual de la familia López, al momento del operativo o en la casa no había nadie y los efectivos sólo encontraron a un perro Labrador negro. Sin embargo, fuentes judiciales y policiales confirmaron que al revisar ambiente por ambiente hallaron varios indicadores de que López salió de su casa apurado. “Es como si hubiese recibido un llamado que lo alertaba de algo y abandonó el lugar de urgencia, como si estuviera huyendo de algo”, dijo un investigador con acceso al expediente judicial. En primer lugar, encontraron la mesa con un plato de comida servida.

Además, encontraron en una de las habitaciones, el placard donde se presume López escondía la valija y los bolsos donde guardó los casi nueve millones de dólares, con las puertas abiertas. “Había restos de vidrios rotos tirados en el piso de la habitación”, explicó la fuente. También hallaron tirado y abierto el estuche de la carabina Sig Sauer 522 calibre .22LR que le fue secuestrada en su detención, el silenciador de dicha arma y varias cajas con municiones desparramadas.

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