«

»

Ago 06

Tirón de orejas de Monseñor Castagna para los autenticos empresarios

Aguapey.Corrientes,06.08.2016.“Quienes posean riquezas, aún legítimamente obtenidas, tienen la misión de administrarlas como corresponde; no para su exclusivo confort y bienestar sino para el bien de todos, comenzando por los más pobres”, recordó el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, y aseguró “los auténticos empresarios – sobre todo si son cristianos – se empeñan en administrar los bienes, que saben agenciar con habilidad, para crear un equilibrio social – padre de la justicia social – que elimine las escandalosas desigualdades”.

El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, reflexionó sobre el pasaje evangélico en que Jesús deja al descubierto la fragilidad de los llamados “bienes materiales”, y subrayó que “no vale la pena acumularlos sin ponerlos al servicio de los demás”, por lo que Jesús exhorta a desprenderse de ellos, otorgándoles la finalidad que providencialmente tienen: la construcción del Reino, desde la vida temporal.

“Es preciso cobrar conciencia de que, si las riquezas materiales se constituyen en absoluto de la vida, desplazan al verdadero Dios y se erigen en referencias idolátricas. Grave error y fuente de los mayores desequilibrios. Obtienen una notoriedad innegable en la sociedad contemporánea. El pecado se constituye en su motivador original. Es el mal que da batalla continua e inclemente durante todo el tiempo de la historia y, por lo mismo, del que corresponde a cada persona”, advirtió.

“La pérdida – por causa de la inexorable muerte – de todas las riquezas acumuladas, durante la vida, deja de manifiesto que merecen ser desestimadas como absoluto. La exhortación a desprenderse de ellas, para ponerlas al servicio de quienes lo necesiten, es una justa valoración de las mismas”, sostuvo en su sugerencia para la homilía dominical.

El prelado afirmó que “quienes posean riquezas, aún legítimamente obtenidas, tienen la misión de administrarlas como corresponde; no para su exclusivo confort y bienestar sino para el bien de todos, comenzando por los más pobres”.

“Vendan sus bienes y denlos como limosna (a los pobres)”, subrayó citando el evangelio de san Lucas.

“Los auténticos empresarios – sobre todo si son cristianos – se empeñan en administrar los bienes, que saben agenciar con habilidad, para crear un equilibrio social – padre de la justicia social – que elimine las escandalosas desigualdades”, concluyó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *