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Jun 25

Una plaza volátil como dólar al viento

Aguapey.Buenos Aires,25.06.2016.La divisa estadounidense trepó ayer a más de 15,10 pesos sin que la autoridad monetaria hiciera demasiado esfuerzo por detenerla. El Banco Central alentó la suba confiando en que el ingreso de divisas por el blanqueo vuelva a equilibrarlo.

El dólar cerró ayer a 15,12 pesos, con un aumento de 58 centavos respecto del jueves y de 1 peso con cinco centavos en las últimas cinco jornadas hábiles. La situación de incertidumbre en el mundo tras la decisión del Reino Unido de salir del proceso de integración de la Unión Europea generó volatilidad en la divisa, un fenómeno que se observó también con las monedas de otros países emergentes y del mundo desarrollado. Pero la escalada del tipo de cambio ya había empezado la semana pasada, con la decisión de la autoridad monetaria de disminuir la tasa de interés de las Lebacs, uno de los principales instrumentos en pesos que compite contra la dolarización de las carteras, y el aumento en los límites de capacidad de compra de moneda extranjera para los bancos. La oferta de dólares además fue en retroceso por el cierre de la liquidación estacional de la cosecha.

El dólar volvió a subir fuerte para ubicarse en el nivel más elevado desde el 18 de marzo pasado, cuando había llegado a 15,13 pesos. El alza del tipo de cambio, más allá del aumento de la volatilidad a nivel internacional, había sido promovido en los días anteriores por la autoridad monetaria. Por caso, se elevó al 15 por ciento la porción de la cartera de los activos de las entidades financieras que puede dolarizarse. Estimaciones del mercado calcularon que las entidades podrían triplicar sus tenencias de billetes en moneda extranjera a partir de esta iniciativa. El Central también intervino con compras en la plaza cambiaria el jueves para reforzar la tendencia a la devaluación, jornada en la que el tipo de cambio se ubicó en 14,55 pesos.

La estrategia de la autoridad monetaria de incentivar la suba del tipo de cambio en los últimos días de junio se basa en una apuesta del Gobierno, en la que se plantea que en los próximos meses habrá nuevas presiones a la apreciación de la moneda por el ingreso de un gran volumen de divisas a través de dos frentes. El primero es el proyecto de blanqueo, que la semana que viene se vota en el Senado y las autoridades pretenden reglamentarlo cuanto antes para que tenga impacto en el segundo semestre. Desde la propia ortodoxia, ponen en dudas el éxito de este programa. Fernando Navajas, de la Fundación Fiel, uno de los centros de estudios de mayor prestigio entre referentes del establishment local, fue uno de los economistas más críticos respecto de los beneficios de la medida. “Tengo problemas conceptuales para predecir el éxito del blanqueo. Existe un problema de inconsistencia temporal. No es creíble, por caso, que se anuncie que se va a eliminar el Impuesto a Bienes Personales cuando la tendencia mundial post libro de Thomas Piketty es que esas tasas van a tener que aumentar”, mencionó.

El segundo frente es el ingreso de capitales del exterior para inversiones productivas y desembolsos financieros para compra de acciones y títulos públicos. El titular de la agencia Puente, Emilio Ilac, indicó a este diario que en el mundo hay un interés notable por venir a invertir al país. “Los fondos, no sólo los grandes sino los de tamaño medio que por ahí no son tan conocidos, se mostraron muy interesados en las opciones que brinda la Argentina. Con el pago a fondos buitres y unificación del dólar, la nueva administración se ganó la confianza de estos inversores. Algunos de los gurúes más escuchados en las finanzas a nivel mundial aseguran que Latinoamérica tiene potencial para los próximos años y, dentro de la región, Argentina es la joyita para realizar desembolsos”, dijo tras participar en el Consejo de las Américas. El evento, que tuvo lugar ayer en Nueva York y congrega a empresarios del mundo, fue escenario ayer de una presentación por parte del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay (ver aparte).

A pesar del guiño discursivo de fondos de riesgo e inversión, y de las multinacionales a la nueva gestión de Mauricio Macri, las divisas para producción por el momento no llegaron y en la city son pocos los que creen que ingresarán en el corto plazo. Advierten que el propio anuncio del blanqueo es un plan B, porque demuestra el fracaso de la estrategia de conseguir dólares a través de las inversiones internacionales. Plantean que nadie va a desembolsar capital porque no ven confiable el escenario macroeconómico en el que sigue aumentando el déficit fiscal, se mantiene el déficit de cuenta corriente y no consiguió moderarse la distorsión de los precios relativos.

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